¡No esperes más, ve y escribe!
¿Aún no te sientes seguro sobre que escribir? Ese es tu problema amigo mio, la escritura no es algo que se piense, simplemente se da. te sientas frente a tu computador, frente a esa hoja de papel y explayas todo lo que sientas, todo eso que tienes ganas de expresar. Si esto aún no es suficiente para ti, para que te motives a escribir algo. Aquí te dejo algunas razones para hacerlo.
- Te hace creativo. Hace que conectes con el lado artístico del cerebro, te permite desarrollar tu imaginación a límites insospechados. Te hace capaz de crear, a partir de un papel en blanco, nuevos mundos e infinitas situaciones.
- Te hace responsable. Cuando subes las historias a alguna plataforma, normalmente por capítulos, te fuerzas a mantener una constancia contigo mismo, con la historia y con los lectores. Te hace disciplinado, los capítulos son como los deberes o quehaceres, pero que haces por placer.
- Te hace crecer, como persona y como escritor. Mientras más escribes, mejor lo haces, y tienes pruebas físicas del progreso (y sino, lee uno de tus primeros relatos y ojea uno de los últimos. La diferencia será abismal y a veces hasta te preguntarás cómo pudiste creer que esa primera historia era tan buena).
- Te ayuda a ser empático. Tienes a cargo a decenas de personajes, todos diferentes. Y tienes que entenderlos para manejarlos con realismo. Tienes que cambiar constantemente de piel, ponerte en la situación del villano y abrir tu mente para comprender qué es lo que le lleva a querer destruír el mundo.
- Hace que entiendas mejor cómo funcionan las cosas. Crear mundos desde cero te fuerza a que comprendas que las reglas existen por razones específicas y que todo tiene un orden y un por qué.
- Aprendes. Y no solo nuevo vocabulario (porque, admitámoslo, desde que escribes conoces más de cinco sinónimos de la palabra “decir”), sino a crear nuevas formas gramaticales, a crear resúmenes de esos párrafos y párrafos en los que realmente no dices nada.
- Te invita a superarte. Lees a un autor en concreto que tiene una forma de escribir particular y decides probar su estilo, o escribir de pronto un relato en segunda persona, o arriesgarte con un género que nunca habías probado. Escribir te invita a salir de tu zona de comfort, anima ese lado aventurero que todos llevamos dentro.
- Te enseña a promocionar/vender. Te desvanas los sesos buscando la sinopsis perfecta, algo que llame la atención del lector para darle click a tu historia. Buscas los finales de capítulos más interesantes del mundo para que el lector se enganche y esté pendiente del próximo (muy telenovelesco, por cierto).
- Hace que te conozcas a ti mismo. Escribir hace que saques esas partes ocultas que tienes en tu interior, en algún lugar recóndito de nuestro ser. Muchas veces, además, sin que te dés cuenta. Tu subconsciente impregna toda tu historia; cada personaje, cada reacción que tiene y cada palabra que escribes. Todo tiene una parte de ti, todo forma parte de ti.
- Te ayuda a amoldarte a las situaciones. Cuando tus personajes deciden no ser como querías que fueran, deciden contestar algo que no tenías planeado, deciden revelarse a los límites que le has puesto. Cuando la trama toma un rumbo inesperado, cuando el climax está más cerca de lo planeado. Escribir es dejarse llevar, ajustarte a los cambios y seguir adelante pase lo que pase.
- Te convierte en inconformista. Te hace juzgar todo lo que ves o lees, e incluso en ocasiones te empuja a que lo escribas a tu manera. “Ojalá esta serie terminara de otra forma” y tu cerebro ya está imaginando la última escena y tus dedos de pronto teclean un fanfic.
Créditos a: Dalia Cabrera y a su pagina web "Escribiendo Ruido"Te hace perfeccionista. Tu historia tiene que estar perfectamente escrita, ese exigente editor interior te obliga a trabajar hasta la perfección
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